Evolución de las miniaturas al formato digital

11 oct. 2017

En los últimos años la técnica digital se ha convertido en un estándar en los distintos sectores artísticos más relevantes y me gustaría repasar algunos conceptos y hacer una reflexión al respecto. Como bien sabemos, la técnica del arte digital ya desde hace mucho tiempo se ha estandarizado en la mayoría de sectores más influyentes, desde las producciones de cine, animación, videojuegos, ilustración y finalmente en lo que en esta ocasión me gustaría desarrollar... la escultura en miniatura.


Gato esfínge, modelo realizado en Zbrush.
Tras haber trabajado algunos años en escultura tradicional en el sector de la miniatura, haciendo encargos para marcas que llevan de juegos de mesa, veo como un concepto revolucionario y excepcional ha demostrado ser superior en muchos aspectos y mucho más rentable en términos de producción, entre sus ventajas para trabajar como freelance haciendo miniaturas de juegos de tablero podemos encontrar:

1-Seguimiento del cliente más eficiente, menos errores = mejores resultados: Poder efectuar cambios en cualquier momento sin tener que efectuar grandes esfuerzos comparado al método tradicional, garantiza un resultado mucho más fiel y de mayor calidad. Por citar un ejemplo, digamos que hay un error con determinada proporción de la escala de una figura o en una de sus partes, en tradicional esto podría suponer una tragedia, en digital al ser una medida virtual se puede modificar al antojo en cuestión de segundos.
2- Eliminar el factor tamaño: En el mundo de la escultura en miniatura el tamaño de los detalles en ocasiones nos puede hacer un flaco favor, eventualmente un escultor de miniaturas se ve obligado a utilizar gafas de aumento o lupas para poder elaborar determinadas piezas, una labor agotadora que requiere de mucha precisión y experiencia. Además, al tener un tamaño virtual siempre se puede elegir el tamaño final de la impresión, algo que es extremadamente útil ya que de cara al cliente puede comercializar el mismo producto en distintas escalas.
3- Limpieza: Uno de los factores más importantes que saltan a la vista es la limpieza de los detalles. El acabado final en una pieza escultórica puede comprometer mucho el resultado final si no se cuida su acabado y se pule meticulosamente, máxime cuando se trata de figuras de unos pocos centímetros.
4- Ventaja estructural: En la escultura tradicional, los artistas nos enfrentamos a un concepto estructural que condiciona el resultado final, para ello se utilizan armazones que hacen la función de esqueleto. Cualquier pequeño error de cálculo compromete las proporciones y/o la composición de la pieza. En digital en cambio es un proceso mucho más simple.
5- Ahorro de material y espacio: Una de las ventajas más evidentes es el prescindir de espacio físico y a su vez no tener que gastar materiales, habitualmente en la escultura en miniatura tradicional se utilizan varios tipos de masilla que requieren a veces de un secado natural o de una determinada temperatura para su cocción.
6- Base de datos re-utilizable: Otra de las grandes ventajas es contar con una biblioteca de objetos virtuales que podemos utilizar en distintas ocasiones, con el consecuente ahorro de tiempo.
6- Despiece perfecto: Al terminar una pieza por encargo, por lo general necesita ser despiezada en distintas partes para que se pueda hacer un molde de dos caras. Un proceso verdaderamente desagradable y laborioso que a más de uno nos ha dado grandes dolores de cabeza. 

7- Envío y manipulación: Tras haber terminado la pieza se efectúa el envío de la misma a través de correos, en ocasiones a sitios muy distantes con los consecuentes riesgos que esto implica. 

(Puede que para muchos no sea ninguna novedad, pero para los que no anden muy metidos en esto les puede resultar muy útil esta información)

Mientras hace unos años apenas nadie se planteaba trabajar en el sector de las miniaturas y los artistas y proyectos se podían contar los dedos de las manos. Actualmente gracias a la constante evolución de la tecnología y el mercado que rodea este sector ha incentivado significativamente la cantidad de artistas que tenemos actualmente, ya que ha permitido que artistas de otros sectores se hayan podido incorporar e incluso artistas en ciernes que han encontrado una gran oportunidad en un mercado en auge, gracias al boom de plataformas de micro-mecenazgo como kickstarter, indiegogo, etc. Basta con echar un vistazo en la sección de juegos de mesa en alguna de las citadas plataformas para ver la cantidad de proyectos que podemos encontrar.

Cada vez es más común encontrar proyectos realizados en digital, algunos de ellos proyectos muy ambiciosos por parte de grandes empresas que consiguen un éxito desmesurado, gracias a una gran inversión artística y en marketing. Otras veces el alcance es moderado, pero por lo general el éxito está asegurado manteniendo unos mínimos de calidad. Como apreciación personal he de decir que la cantidad no es igual a calidad, y la mano de un artista experimentado y con pericia siempre salta a la vista a pesar de que en el formato digital siempre se cumplen unos mínimos aceptables que antes no siempre se cumplían, gracias a todas las facilidades que ofrece el modelado 3D.

Uno de los más recientes proyectos por parte de la archi-conocida Coolminiornot es el juego de mesa de al exitosa serie Canción de hielo y fuego.

Ahora bien, tras todo esto os podéis pensar que no hay lugar para el formato tradicional hoy en día, pero sin duda lo hay y vale la pena preguntarse.. ¿Qué ventajas ofrece el formato tradicional respecto al digital? El acabado final de una escultura tradicional puede llegar a ser muy bueno y notablemente superior al digital, dotando de infinidad de detalles, sensaciones y matices las distintas superficies (Algo que es muy de agradecer en trabajos de autores independientes como bustos o figuras de un formato mayor) La naturalidad es algo que se suele echar de menos en el formato digital, algo que solamente los artistas más dedicados consiguen marcando la diferencia.

 Como conclusión final, el formato digital se ha convertido en un requisito indispensable para aquellos que nos ganamos la vida con este oficio de forma profesional. En lo personal encuentro mucho más enriquecedor un trabajo en tradicional bien hecho que uno en digital, y apenas hay unos pocos artistas que en digital estén despuntando por encima del resto en el sector de las miniaturas, ya que por lo general los trabajos en 3D tienden a ser demasiado simétricos y perfectos y con poca personalidad. Artistas como Raúl García Latorre han demostrado que más allá del medio, a la hora de esculpir lo que cuenta se lleva por dentro.

En mi situación personal, actualmente me encuentro en una etapa de transición del formato tradicional al formato digital, ya que considero que ofrece grandes oportunidades laborales. Me consta que muchos de mis compañeros de profesión se encuentran en mi misma situación o han pasado recientemente por ello, y es que lo queramos o no, esto es sólo el principio... el formato digital ha llegado para quedarse. 

¡Hasta otra!